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¿Cuándo quiere el niño sentarse mirando hacia delante?

Una pregunta habitual entre los padres es cuándo puede el niño empezar a ir sentado mirando hacia delante en el fular portabebés. Muchos niños sienten curiosidad por su entorno a medida que crecen y quieren ver más del mundo que les rodea. Al mismo tiempo, es importante recordar que la necesidad del niño de cercanía, apoyo y seguridad sigue siendo grande, incluso cuando crece su deseo de explorar.

¿Cuándo está listo el niño para ir sentado mirando hacia delante?

No hay una edad concreta en la que todos los niños estén preparados para ir en una silla de coche orientada hacia delante. Los niños se desarrollan a ritmos diferentes, y lo más importante es que el niño tenga el control corporal y la estabilidad suficientes para poder sentarse de forma segura.

Antes de que el niño viaje en sentido de la marcha, debe ser capaz de:

  • mantener la cabeza estable sin apoyo
  • tener un buen control del tronco y la parte superior del cuerpo
  • permanecer sentado de forma estable con apoyo
  • ser capaz de mostrar interés por el entorno y ganas de descubrir más cosas

En muchos niños, este desarrollo se produce en algún momento a partir de los seis meses de edad, aproximadamente, aunque puede variar.

Cuando el niño quiere ver más

Es habitual que los niños de alrededor de medio año empiecen a mostrar un mayor interés por lo que les rodea. Quieren seguir lo que ocurre, ver lo que haces y participar en la vida cotidiana de la familia. Eso no siempre significa que el niño tenga que ir sentado mirando hacia delante.

En cambio, a muchos niños les gusta que se les siga llevando mirando hacia la persona que los lleva, pero en una posición más elevada desde la que puedan asomarse por encima del hombro y seguir lo que ocurre a su alrededor. De esta forma, el niño disfruta tanto de la cercanía como de la oportunidad de descubrir el mundo a su propio ritmo.

¿Por qué sigue siendo importante la cercanía?

Incluso cuando el niño crece, la necesidad de seguridad y cercanía sigue presente. Estar de cara a la persona que lo lleva permite al niño buscar contacto visual, descansar cuando los estímulos se acumulan y recibir ayuda para regular sus emociones.

Cuando el niño está sentado de cara a ti, también te resulta más fácil prestar atención a sus señales y darte cuenta de si necesita un descanso, comer o un poco de cariño.

Si el bebé viaja mirando hacia delante

Si decides llevar al bebé mirando hacia delante, es importante que sigas las recomendaciones específicas del portabebés que utilices. El bebé debe tener un buen apoyo para el cuerpo y poder moverse con libertad.

Ten en cuenta también que llevar al niño mirando hacia delante le proporciona muchas nuevas sensaciones. Empieza con periodos más cortos y presta atención a las señales del niño. A algunos niños les encanta poder ver más cosas, mientras que otros se cansan rápidamente de tantas sensaciones.

Llevar al bebé al pecho es algo más que la dirección hacia la que mira el niño

Lo más importante a la hora de llevar al bebé no es si mira hacia delante o hacia ti, sino que se sienta seguro, esté bien sujeto y que la forma de llevarlo resulte cómoda tanto para el bebé como para quien lo lleva.

Muchas familias encuentran una forma de combinar el hecho de tener al niño cerca durante los primeros años con la adaptación de la forma de llevarlo en función de su desarrollo y su curiosidad.

Cuando el niño empiece a querer explorar más, puedes probar diferentes formas de llevarlo y encontrar la que mejor se adapte a vosotros.