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Empezar a llevar en fular portabebés

Puedes empezar a llevar a tu bebé en un fular portabebés desde el nacimiento, siempre que el bebé esté sano y se le lleve de forma segura. Para muchas familias, el fular portabebés se convierte en una forma natural de crear cercanía y, al mismo tiempo, disfrutar de una mayor libertad de movimiento en el día a día.

Es normal que te resulte un poco extraño las primeras veces que te ates el fular. Date tiempo para practicar: la mayoría de las personas notan que atarlo resulta mucho más fácil tras unos cuantos intentos. Te recomendamos que empieces practicando con un muñeco o un osito de peluche antes de colocar a tu hijo. Esto puede ayudarte a sentirte más seguro con la técnica.

La primera vez que lleves a tu bebé, puede ser conveniente elegir un momento tranquilo en el que el niño esté saciado, contento y con el pañal recién cambiado. Cuando el niño esté en el fular, comprueba que adopte una posición ergonómica, que sus vías respiratorias estén despejadas y que el fular le proporcione un apoyo firme. No dudes en dar un paseo un rato. El movimiento y la cercanía suelen ayudar al bebé a tranquilizarse.

A los recién nacidos se les lleva mirando hacia la persona que los lleva. En esa posición, el bebé tiene apoyo para la cabeza y el cuerpo, al tiempo que puede sentir tu calor, oír los latidos de tu corazón y seguir tus movimientos. Este contacto cercano contribuye a su seguridad y facilita la interacción entre tú y tu bebé. Cuando tanto tú como el bebé os habéis acostumbrado al fular portabebés, muchos consideran que es una de las mejores formas de calmar a un bebé triste o inquieto.

Si el bebé parece incómodo en el fular, comprueba que esté cómodo y en una buena posición. A veces hay que ajustar el fular; otras, el bebé necesita comer, descansar o que le cambien el pañal. Algunos bebés también se tranquilizan más cuando los lleva otra persona cercana. Con un poco de paciencia, tanto tú como el bebé soléis encontrar una forma de llevarlo que resulte segura y cómoda.

Hay varias formas diferentes de atar un fular portabebés y cada modelo puede adaptarse mejor a unas familias que a otras. Elige la opción que te resulte más cómoda y segura tanto para ti como para tu hijo. Si, a pesar de haberlo intentado varias veces, te cuesta atarlo, puede ser útil pedir ayuda. Muchos distribuidores ofrecen instrucciones u orientación, y también puedes recurrir a un asesor certificado en porteo.