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Llevar a un recién nacido

Llevar a un recién nacido

Llevar a tu bebé en un fular portabebés no solo es acogedor, sino que también puede facilitar el día a día con un bebé pequeño. Los recién nacidos tienen una gran necesidad de cercanía. Al estar pegaditos a ti, pueden sentir el calor de tu cuerpo, escuchar los latidos familiares de tu corazón y sentirse envueltos por la calma y la seguridad. Este contacto cercano estimula la liberación de oxitocina, la hormona de la calma y la tranquilidad que produce el propio cuerpo, tanto en el bebé como en la persona que lo lleva. Junto a ti es donde el bebé se siente más seguro.

Cuando se lleva al niño cerca, también resulta más fácil detectar las primeras señales de, por ejemplo, hambre o la necesidad de hacer pis o caca. Al mismo tiempo, el niño tiene más oportunidades de comunicar sus necesidades. Las investigaciones demuestran que los niños pequeños a los que se lleva en brazos con mucha frecuencia están más tranquilos y lloran menos.

Un fular portabebés te permite tener a tu hijo cerca y, al mismo tiempo, distribuir su peso de manera uniforme por todo el cuerpo, lo que te proporciona un gran alivio. Además, te deja las manos libres para ocuparte de las tareas cotidianas o de un hermano mayor.

Los fulares portabebés están disponibles en diferentes materiales y diseños, entre ellos el tejido de punto y el tejido plano. Un fular de punto es suave y elástico, y suele ser la mejor opción durante los primeros meses del bebé. Un fular tejido también se puede utilizar desde el nacimiento, pero puede requerir un poco más de práctica para atarlo de forma que ofrezca un ajuste y una sujeción óptimos. Dado que un fular tejido no es elástico, suele proporcionar un mejor reparto del peso a medida que el bebé crece y gana peso.

Lleva la ropa de forma segura

Cuando lleves a tu hijo, es importante que tengas siempre en cuenta la seguridad. El niño debe tener las vías respiratorias despejadas y la cara debe estar siempre visible. La cabeza de un niño pequeño pesa mucho en relación con el resto del cuerpo, por lo que necesita un buen apoyo para la cabeza, el cuello y la espalda. La barbilla no debe apoyarse contra el pecho, ya que esto puede afectar a la respiración.

Vigila siempre al niño mientras lo llevas en brazos y comprueba periódicamente que ninguna parte de la tela ni de la ropa le cubra la cara ni le obstruya las vías respiratorias.

Una forma sencilla de comprobar que el niño va bien sujeto es utilizar el círculo de seguridad. Te ayuda a repasar los puntos más importantes para llevar al bebé de forma segura cada vez que utilices el fular portabebés.